miércoles, 25 de abril de 2007

Cuentito: Trompita dice "mamá y "papá"


Cuando Trompita nació papá y mamá elefante se pusieron muy felices. Era el primer hijito de la casa y para ellos era lo más importante de sus vidas. Desde el primer día estuvieron siempre a su lado viéndolo crecer y acompañándolo en sus primeros pasos.
Muy rápidamente nuestro amiguito aprendió a hacer muchas cosas. A gatear para alcanzar el juguete, a llorar cuando tenía hambre y a reir cuando papá lo hacía jugar. Trompita demostraba ser un elefantito muy inteligente y los papis estaban muy sorprendidos.
Meses mas tarde Trompita dio sus primeros pasos. "¡Que alegría!", dijo mamá. "¡Como siga así mi hijito pronto empezará a hablar!", se entusiasmaba. Tanto Mamá como Papá esperaban con muchas ganas el momento en que Trompita dijera sus primeras palabras y lo que es más importante dijera, “Máma y Papá”.
Pero no fue todo como pensaban. Trompita caminaba, lloraba, reía, pero ¡no hablaba!. Sólo emitía unos sonidos raros que en nada se parecía a palabras. Los papis no sabían qué pasaba. Ellos esperaban que aprendiera a hablar tan rápido como había aprendido las otras cosas.
Papá se esforzaba día a día: Lo alzaba a Trompita y le decía”: A ver Trompita: Pa – pa... Ma – má, Pa – pá....Ma má.., pero Trompita sólo reía, y respondía “aaaaaaag”. No había caso. Mamá no perdía las esperanzas. Pero Papá se entristecía al ver que no podía hacer que su hijito hablara.
Un día papá se tuvo que ir de viaje con un circo del lugar. No volvería por un mes. Le dio un beso grande a mamá y a Trompita y partío con el circo. Pasaron los días y nuestro amiguito empezó a sentir una ausencia. Había alguien que no estaba y ese era Papá. Mamá notaba que Trompita lloraba mas que otras veces y que no era por hambre o porque se había lastimado. Era porque extrañaba jugar con papá, salir a pasear con el único elefante que lo hacía divertir. Un día mamá no aguantó más la tristeza de Trompita y salío en busca de papá. Dejó a Trompita en cuidado de una amiga elefanta y decidió viajar kilómetros y kilómetros, pueblo y pueblos hasta encontrarlo.
Cuando lo encontró le comentó lo que le pasaba y papá decidió regresar antes de tiempo del viaje. Los dos emprendieron el regreso rápidamente.
La sorpresa fue cuando papá abrió la puerta de la casa y Trompita lo vió, de su boca sin querer salió...”pa.....páa”.Papá .no lo podía creer. La alegría fue inmensa de todos. Y sin esperar nada, Trompita dijo su segunda palabra “ma...má...”.
Los tres se dieron muchos besos entre lágrimas y sonrisas.
Trompita había aprendido a hablar al sentir que primero papá y luego mamá no estaban con él.

FIN


(Dedicado con mucho cariño a Claudia Savoretti)

martes, 24 de abril de 2007

Distancias


Te observo y al unísono contemplo
Al igual que un artista a su mejor obra
es que hay belleza, encanto, finura
en fin, un cúmulo de aciertos que logran que mi mirada...
Se haga eterna.

No, no cansas a la vista, porque
lo que es bello por naturaleza,
no hace a los ojos cansar sino DEScansar,
Y mas aún si a ello se le agrega tu sonrisa:
Es el toque de distinción a una ya perfecta creación.

Sin dudas, me resulta fácil describirte;
Es imaginar todo lo lindo y maravilloso del planeta
Y asimilarlo a ti.
Sol, flores, mar, brisa suave, luna, estrellas...
¡Qué simple es encontrarte en todo ello!

Sin embargo, una doble sensación experimento
Es la de sentirte muy cerca, y a su vez tan lejos...
Es como si tu cuerpo fuera en sí fortaleza
Que me impidiera trasladarme hacia tu esencia.

Y es que... a menos de un metro estoy de tu cuerpo,
y a más de un kilómetro de tu corazón.
Es descifrar un enigma, es recorrer un laberinto
De repente todo es como un gran juego
del que estoy dispuesto a participar.

Puede que en tu corazón haya un cartel de ¨No hay vacantes¨
pero no me atormenta; sabré ser paciente.
Siempre suele haber un ocupante
que por mal comportamiento no merece estar;
Y que algún día dejará a otro... su lugar.